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Los Taxis ya están muertos pero nadie les ha dicho

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Edit: me parece crítico aclarar que no trabajo para Uber, ni recibo nada a cambio de mis artículos.

Hace algunos meses me contactó uno de los gerentes regionales de Uber; se había topado con mi blog y quería algunas recomendaciones pues planeaban abrir operaciones en Costa Rica. Los tres puestos que abrieron en el país se anunciaron públicamente hace algunos días.

Cualquier persona involucrada en startups ha oído hablar de Uber, considerado ya el quinto tech company más importante después de los conocidos Cuatro Jinetes (Apple, Google, Amazon y Facebook).

Me he contenido las ganas de escribir al respecto, pero veo que ya se destapó la olla. Adelante vamos.

¿Y qué es Uber?

Uber fue lanzado en 2010 por los ahora millonarios Travis Kalanick y Garrett Camp, en San Francisco, California. Su concepto es simple pero poderoso, una mejor manera de conseguir transporte público: ‘el chofer privado de todos’.

La descripción de ayer en El Financiero es un poco errónea y me pareció importante aclarar; Uber no es una plataforma que se aproveche del sharing economy, al contrario, es un servicio de choferes privados que funciona sobre una plataforma móvil.

Pedir un Uber es tan solo un tap en cualquier smartphone: la aplicación utiliza el GPS del teléfono para ubicar al cliente y al carro más cercano. Inmediatamente muestra la ubicación, distancia, tiempo de llegada, nombre, foto, teléfono y placa del chofer asignado. Uber también calcula la distancia al destino y el costo estimado del viaje.

 

Para el chofer, Uber muestra la foto del cliente y su teléfono, en caso de que haya algún problema ubicándolo. La ruta es monitoreada por la aplicación de Uber en el teléfono del cliente y en el del chofer, y el cargo se hace automático a la tarjeta del pasajero que está preconfigurada en el app. Esto elimina la acción de pagar al momento de terminar el recorrido.

El cliente recibe un resumen del viaje, una factura y la opción de dejar un review/rating al chofer, de 1 a 5 estrellas; los reviews son monitoreados cuidadosamente para asegurar que el servicio siempre sea óptimo.

En Estados Unidos Uber ofrece dos categorías de su servicio,

  • Uber Black Car: un servicio de taxis/choferes privados premium con autos de lujo. El costo de un ride es alrededor de 30% más caro que el de un taxi común. Los automóviles pertenecen a la compañía, y sus choferes son empleados que ofrecen el servicio.
  • UberX: en este caso, los choferes se afilian personalmente a Uber con su vehículo propio. Hay, obviamente, una serie de requisitos mínimos para el modelo del carro y quien presta el servicio. La ventaja es que el precio de un ride de UberX suele ser similar o menor al de un equivalente en taxi convencional, lo que ha popularizado a UberX alrededor del mundo.

En ambos casos, Uber se encarga de posicionar y mercadear el servicio, temas legales, seguros, monitorear los viajes y procesar los pagos; los choferes ganan la mayor parte de la tarifa y Uber descuenta una comisión.

Ambos modelos le ha permitido a Uber crecer para convertirse en una compañía valorada en $50 Billones de Dólares (sí, con una B), equivalente al Producto Interno Bruto de Costa Rica en 2013 y más del doble del PIB de cualquier otro país de Centroamérica.

Edit: aclaración; en Estados Unidos, 1 Billón = 1,000,000,000. En español, 1 Billón, es 1,000,000,000,000- por lo que el texto debió haber leído $50 Mil Millones de Dólares. Diferencias de nomenclatura que asumo se dan por entendido. En cualquier caso, son muchos ceros.

Algunos datos sobre Uber:

  • Alrededor de 1,000,000 de Uber rides se realizan cada día.
Uber tiene 162,000 empleados después de 5 años de existir. En comparación, Delta Airlines tiene 80,000…y les tomó casi 100 años.
  • Uber ha dominado todos los mercados en donde ha entrado. A continuación, una comparación de los transportes en taxis convencionales vs Uber rides en las grandes ciudades de Estados Unidos.

 

Transportes en Uber (negro) vs Taxis convencionales (amarillo), de Enero a Marzo de 2014.

Transportes en Uber (negro) vs Taxis convencionales (amarillo), de Enero a Marzo de 2014.

Transportes en Uber (negro) vs Taxis convencionales (amarillo), en el mismo período, del añ0 2015. Uber ya domina competamente San Francisco, y está cerca de hacerlo en Washington DC, Dallas y Los Angeles. Fuente:  https://www.youtube.com/watch?v=MqNLaJkyIB0

Transportes en Uber (negro) vs Taxis convencionales (amarillo), en el mismo período, del añ0 2015. Uber ya domina competamente San Francisco, y está cerca de hacerlo en Washington DC, Dallas y Los Angeles. Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=MqNLaJkyIB0

Uber es un gigante, imparable, que está en camino a dominar los transportes alrededor del mundo.

 

La experiencia de tomar un Uber es inmensamente mejor

Uber será lanzado en Costa Rica con tres empleados. TRES. Ese tipo de eficiencia sólo puede venir de la cultura de startups que circula en la compañía, donde se logra hacer muchísimo con muy poco dinero… algo de lo que tenemos mucho qué aprender, por cierto.

La fórmula para implementar Uber en una ciudad está más que ensayada y replicada. Tuve la experiencia de ver la apertura del servicio mientras vivía en Santiago de Chile. Antes que eso, conocía la compañía pero no había tenido la oportunidad de utilizar el servicio.

Veamos el proceso de tomar un taxi tradicional:

1. Busque taxi disponible en la calle.

2. Si no hay, cruce los dedos para que haya guardado el número de alguna cooperativa cercana a donde usted está.

3. Espere el taxi que puede durar desde 5 hasta 30 minutos, sin la menor idea de cuánto más va a tardar.

4. Si es de noche, consulte con el chofer para asegurarse de que le va a poner María, y si no, negocie para que la tarifa a su casa no sea un completo atraco.

5. Sáquele una foto a la placa del taxi y al chofer. Mándesela a sus amigos por si acaso.

6. Súbase. Con suerte le toca uno de los Coraxi nuevos; sino, un clásico Hyundai Elantra.

7. Ojee la María para asegurarse de que no esté arreglada y no vaya marcando (mucho) más de lo que debería. Si es tarde en la noche, resígnese.

8. Páguele. Si quiere repartir el viaje entre varias personas, cruce los dedos para que todos tengan efectivo y menudo. Las deudas de menos de un rojo no se pagan, aténgase.

9. Revise el asiento para asegurarse de que no se le haya quedado nada perdido, porque definitivamente nunca lo va a volver a ver.

La primera vez que tomé un Uber sinceramente no lo podía creer. Carro nuevo, de lujo, confites y botella de agua de cortesía, un chofer amigable, vestido formal, que conversó conmigo durante el viaje y me ofreció abrir/cerrar las ventanas o sintonizar la música.

Y al final, un simple gracias y hasta luego.

Es increíble cómo el conjunto de todos estos detalles hacen de una, hasta ahora dolorosa experiencia, un placer. Hasta el detalle de no tener que pagarle personalmente al chofer hace sentir al servicio como su slogan anuncia, como mi propio chofer privado.

Minutos después de bajar del carro, Uber envía una factura y solicita un review del conductor. He tomado decenas de rides de Uber en varios países, y solo en una ocasión he dado un rating menor a 4 estrellas, porque el chofer tomó una ruta sub-óptima. El equipo me contactó al día siguiente para ver qué había pasado y me prometieron tomar acciones en el asunto.

La industria de los taxis ya está muerta

La revolución ya sucedió en las principales ciudades de Estados Unidos, y está sucediendo en el resto del mundo. A Costa Rica, para variar, nos llegaron tarde las noticias y por eso los próximos meses serán un despliegue de sala cuartazos y tortuguismo a cargo de todos los consejos, foros y cooperativas de taxistas del país.

Es como una Guerra de Ochomogo después de disuelto el Imperio Mexicano. El cambio viene, y no hay nada que podamos hacer al respecto.

En el marco legal, Uber es un servicio de choferes privados. Los choferes de Uber no pueden dar servicio a nadie que no lo haya solicitado por el app, por lo que no infringen ninguna de las leyes por las que tanto pelean taxistas o porteadores, y sufre todo el país con sus bloqueos.

Los impuestos son otro tema donde no hay nada que debatir. Todas las transacciones de Uber son digitales, con tarjetas de crédito y débito, ahorrándole un gran dolor de cabeza al fisco. Sin embargo por alguna razón, esto parecer representar una mayor contingencia para Hacienda que los taxis y porteadores informales que manejan principalmente efectivo.

Uber no es en ninguna medida competencia desleal. Es simplemente un competidor mucho, mucho mejor.

Con unas líneas de código y una ejecución digna de estudiar en las universidades durante las próximas décadas, Uber ha solucionado todos los problemas que acarreaba tomar un taxi tradicional:

Tanto Uber, como el chofer y el pasajero tienen identidades verificadas, cerrando así el portillo para asaltos. El GPS Tracking elimina la controversial y manipulable María/Taximetro; y los reviews de los pasajeros aseguran que los choferes siempre hagan su mayor esfuerzo por ofrecer un buen servicio.

Es muy simple, el servicio de Uber es superior en absolutamente todos los sentidos. De paso, cuesta lo mismo o menos que un taxi.

Es precisamente por esta experiencia superior e inigualable, que la historia de éxito Uber se ha replicado en todos los países donde han puesto el ojo.

Les tomó solo 5 años revolucionar una industria que ha existido por décadas, y talvez eso es lo que les duele más a quienes se resisten al cambio. Así como Spotify y Apple Music están a punto de acabar (o ya acabaron) con la radio como la conocemos, los taxis tradicionales no van a poder competir cuando los usuarios vivan la experiencia superior de Uber.

Ningún EasyTaxi, ninguna huelga y ningún bloqueo de calles puede detener el cambio. Al contrario, es hora de que la industria y sus miembros se reinventen, para ofrecer un servicio donde puedan ser superiores.

El futuro de los transportes

Uber no solo ha sido exitoso en revolucionar una industria estancada en el pasado, continúa innovando constantemente. Con una infraestructura establecida con cientos de miles de choferes alrededor del mundo, es cuestión de aprovecharse de la tecnología para ofrecer nuevos e innovadores servicios.

En New York lanzaron UberPool, un servicio de Uber + Car Pooling donde dos o más desconocidos pueden compartir el costo de un viaje a un destino similar. Hace unas semanas compartí un ride desde el aeropuerto que normalmente habría costado $60, y pagué tan solo $40.

Más recientemente, UberRUSH espera reinventar el servicio de entrega de paquetes, con una infraestructura de mensajeros en bicicleta, que transportan paquetes de urgencia dentro de la cuidad. Aprovechándose de la tecnología que ya desarrollaron, es posible seguir la trayectoria del mensajero y confirmar cuándo exactamente fue entregado el paquete; todo el servicio coordinado desde la plataforma de Uber.

Nos esperan una semanas llenas de controversia, negación y de unas cuantas presas. Pero el cambio viene y nadie lo va a detener.

La competencia siempre es buena y fuerza a las empresas a dar un mejor servicio a sus usuarios. Nadie puede negar, años después, que la apertura de las comunicaciones forzó al ICE/Kölbi a reinventarse y mejorar sus servicios para poder competir contra los nuevos actores del mercado. Lo hicieron a tiempo y continúan dominando las telecomunicaciones en el país.

Uber tomó a la industria de taxis de todo el mundo por sorpresa, y para la mayoría creo que fue demasiado tarde. Tal vez esta lección ayude a que no nos volvamos a dormir para que nos lleve la corriente.

Este fin de semana, agarre un taxi a su casa y guarde el recuerdo. Créanme, va a ser uno de los últimos.

Referencias: The Fifth Horsemen, by Scott Galloway
Foto de cabecera: The Tico Times
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